Dolor pélvico crónico

¿Qúe es el dolor pélvico crónico? ¿A Quien afecta?¿Qué tratamientos pueden ser efectivos? Sigue leyendo…

El dolor pélvico crónico es un dolor persistente en la región pélvica, que se da tanto en hombres como en mujeres,  puede extenderse desde la zona diafragmática hasta por debajo de la pélvis, con una duración superior a 6 meses. Engloban  diferentes cuadros clínicos, normalmente asociado a las vías urinarias, la función sexual, problemas digestivos, de suelo pélvico o ginecológicos, con consecuencias cognitivas, comportamentales, sexuales y emocionales.

Se habla de una prevalencia de aproximadamente un 14,5 % de mujeres y en hombres

Dentro del dolor pélvico crónico nos encontramos varias patologías que iremos describiendo en otras mini-entradas que son:

  • Vaginismos.
  • Vulvovestibulitis.
  • Dispareunia.
  • Endometriosis
  • Neuralgia del pudendo.
  • Cistitis intersticial
  • Prostatisis crónica.

Los tratamientos son igualmente variados como los síntomas, pero está demostrado que diversas técnicas de fisioterapia mejorar la calidad de vida y en muchos casos resuelven parte de los síntomas. Este dolor genera un cuadro de hipertonía (aumento de tono muscular) en el suelo pélvico y región pélvica que provocan un Sindrome miofascial (SDM)  que afecta a los musculos y las fascias (tejido que envuelve a la musculatura y a todas las estructuras corporales), por lo que los tratamientos de fisioterapia irán encaminados a disminuir el dolor y diminuir el tono muscular. Para ello es fundamental una evaluación de todo el conjunto abdomino-pélvico para poder determinar que musculatura está implicada. Técnicas manuales como tratamiento de puntos gatillo miofasciales, estiramientos, tratamiento del diafragma torácico y pélvico, masoterapia, como instrumentales  la hipertermia y el biofeedback negativo han dado muy buenos resultados también en la disminución y manejo del dolo y tono muscular.

También es fundamental implantar una serie de cambios higiénico-dietéticos que van a ayudar disminuir el cuadro clínico, como una buena hidratación y evitar el estreñimiento, intentar dormir correctamente y realizar alguna técnica de relajación y a nivel de alimentación, evitar alimentos proinflamatorios.

Desde el punto de vista médico cuando hay un problema clínico claro se utilizan diferentes medicamentos o cirugías con el fin de quitar la compresión del nervio, en el caso del pudendo.

En el caso del vaginismo, el componente psicológico es fundamental, por lo que el tratamiento físico realizado por el fisioterapeuta siempre va a seguir en una misma línea consensuada con el psicólogo para poder avanzar correctamente.

Pero todos estos factores los iremos contando en sucesivos post.

Saludos!

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