¿Qué es el vaginismo?

Al hilo de la anterior entrada sobre disfunciones sexuales, hoy vamos a hablar del vaginismo, quizá nunca hayas oído esta palabra o quizá te suene, ¿en que consiste? ¿qué tratamientos tiene?

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Si no leíste la entrada sobre disfunciones sexuales, te invito a que la eches un ojo primero para luego ir viendo el resto de entradas relacionadas como es esta :-), solo tienes que pinchar aquí.

El vaginismo es una alteración sexual caracterizada por la imposibilidad de penetración vaginal tanto del pene, un dildo, incluso un dedo o un espéculo, debido a un espasmo de la musculatura de la vagina y que muchas veces esta asociada a un espasmo del resto de la musculatura perineal. Podemos diferenciar dos tipos: primario y secundario.

  • El vaginismo primario está mas asociada a un problema psicológico, abusos o por el tipo de educación que provoca un trastorno de la función erótica. En este caso el abordaje psicológico es primordial y prioritario para poder realizar después de forma coordina el tratamiento físico, donde se realizan en primer lugar técnicas mas globales de relajación, masajes sensoriales, intentando inhibir el sistema simpático perineal que es el encargado de generar el espasmo en la musculatura de la vagina. Después, una vez que se haya avanzado tanto en la parte psicológica como en la parte física a nivel global, se procede a técnicas mas locales donde buscamos la relajación progresiva con biofeedfack negativo, automasaje y dilataciones progresivas.
  • El vaginismo secundario, la mujer si que ha mantenido relaciones sexuales sin problema y a partir de un determinado momento, por un trauma emocional o un problema a nivel médico o funcional, se imposibilita la penetración provocando una dispareunia. Igual que el el primario, si el origen es de tipo emocional, la psicoterapia será el primer tratamiento y si es a nivel funcional el tratamiento será encaminado a la dispareunia que veremos en las siguiente entrada.

En cualquiera de los casos, es fundamental que si la mujer tiene pareja, este totalmente implicado y empatizado, para ir progresando poco a poco, sin forzar las relaciones sexuales que pueden provocar en muchos casos un retroceso en el tratamiento, ralentizando mucho este, ya que los pequeños pasos que se dan en la terapia coordinada son grandes avances para la mujer y su calidad de vida.

¿Te ha resultado interesante? En la próxima entrada trataremos la dispareunia.

Saludos!

 

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