Yoga mamás, bebés y niños II

 

En la primera parte de esta entrevista, Clara nos contaba como era el yoga para mamás-bebés y que beneficios tiene, en esta segunda parte vamos a ver como se puede aplicar para necesidades especiales, para  niños con hiperactividad y déficit de atención y actividades muy interesantes como el yoga en familia y como incluir el yoga en el aula. Si no te lo quieres perder, sigue leyendo…

 

Cuéntanos Clara, en el caso de necesidades especiales, que podemos trabajar con el yoga

 

El yoga se puede adaptar para cualquier persona y cualquier condición, no hay impedimentos para ello. Además de los beneficios propios del yoga, en personas con necesidades especiales tiene beneficios propios:

  • Ayuda al control de impulso
  • Integración
  • Aumento de la autoestima
  • Amor por uno
  • Clima cooperativo que ayuda a sentirse parte de un grupo
  • Mejora de la conducta
  • Aumento de la coordinación.

Dependiendo de la condición especial de cada persona, se adaptaría la sesión de yoga a ella, puesto que cada persona es diferente y tiene necesidades diferentes.

Actualmente hay muchos niños y niñas con el diagnostico de hiperactividad y/o déficit de atención ¿El yoga también puede ser beneficioso en estos casos verdad?

 

A través del autoconocimiento es más fácil reconocer y controlar nuestras conductas, a través de la relajación es posible bajar el ritmo y aumentar la concentración. Por todo ello el yoga es una actividad muy indicada para prevenir y tratar los problemas de hiperactividad y déficit de atención. El niño aprende a escucharse, a darse cuenta de cómo está, de qué necesita y autorregula su conducta, adecuándola también a las necesidades del ambiente en el que se encuentra.

Encontramos en la respiración y la relajación dos potentes herramientas para estos niños, puesto que aprenden a bajar la intensidad de su movimiento y son capaces de autorregularse. El clima de la clase de yoga también los beneficia puesto que partimos de la aceptación de cada uno tal y como es y aprenden a que lo que hacen no está “mal” sino que es fruto de una necesidad que no son capaces de controlar. Esto hace que su autoestima aumente significativamente. La práctica de la meditación también les ayuda a aquietar la mente y aprender a disfrutar de la quietud y el silencio.

Desde hace ya tiempo lleváis haciendo una actividad que me parece muy interesante,  el yoga en familia y los encuentros de yoga, cuéntanos un poco más, del primero de los casos.

 

El yoga en familia es un punto de encuentro en el que disfrutar juntos de nosotros mismos y de los miembros de nuestra familia. Se basa en compartir un tiempo de calidad, de respeto, escucha y cuidados, de mimos, caricias, risas… Todo ello enfocado desde un punto de vista lúdico en el que los niños y niñas se divierten y los adultos nos permitimos sacar nuestro niño interior y disfrutar de los juegos juntos.

A través de las diferentes técnicas del yoga, disfrutamos juntos, compartimos y VIVIMOS. Jugamos con las posturas y con nuestros propios cuerpos, dedicamos tiempo al contacto familiar y lo hacemos sin prisa,  viviendo cada instante con plenitud.

El yoga se basa en el respeto hacia uno mismo y hacia los demás, trabajarlo en familia ayuda a reconocer a los demás miembros desde la actitud de aceptación y respeto. Mejora la comunicación y el clima familiar general. Hacer yoga en familia permite salir de la rutina, hacer algo diferente y con una actitud diferente, valorar a cada miembro y sentirse valorado por el resto.

Y en el caso de los encuentros de yoga, ¿Cómo funcionan?

 

Puede parecer que el yoga es una actividad individual, pero hay una parte importante de contacto con el grupo, que permite compartir experiencias y sentir que estamos conectados con los demás. Para ello es habitual encontrar retiros de yoga, meditación y silencio, grupos de familias, cursos, etc.

Los retiros de silencio permiten que cada uno se reencuentre consigo mismo. Al inhibir el lenguaje externo, comenzamos a darnos cuenta de nuestro diálogo interno. Son momentos de gran aprendizaje interior en los que podemos descubrir nuestros miedos, nuestras fortalezas, etc, siempre con la ayuda del yoga y la meditación que permiten que todo se coloque en su sitio y se produzca un gran crecimiento personal.

Los encuentros de yoga en familia tienen como objetivo permitir que el yoga y la meditación se establezcan dentro de la rutina familiar. Permiten que la familia pase unos días diferentes, en un entorno natural y desde un ritmo más clamado que el habitual. Ayudan a aumentar la armonía familiar.

Por último y para finalizar esta entrevista, me gustaría que nos hablaras de como introducir el yoga en el aula, ya hablamos en la primera parte del mindfulness, pero me parece muy interesante esta práctica para los niños.

 

Introducir la práctica del yoga en el aula es posible y muy beneficioso. Cada vez más estudios demuestran que el yoga aumenta el rendimiento escolar, reduce los problemas del centro y mejora el clima general del aula. Hay diferentes formas de introducir el yoga en el aula:

Mediante una sesión de yoga infantil dentro del horario escolar impartida por un profesional de ámbito del yoga infantil. Esta opción puede ser difícil de llevar a cabo por las necesidades concretas de los centros, pero sería muy beneficiosa puesto que se integraría la práctica del yoga como una rutina más del centro escolar.

Mediante pequeñas rutinas de 5 minutos que llevar a cabo en el aula, los propios docentes, formados para ello, pueden llevar a cabo estas prácticas. Estas rutinas se centran en cuatro ámbitos: respiración, movimiento del cuerpo (centrado en desbloquear, concentrar o prevenir problemas de espalda), la meditación y la relajación.

Actualmente, estoy desarrollando un taller de herramientas de yoga para el aula para promoverlo en las escuelas. El objetivo es formar a los docentes con las habilidades necesarias para introducir la respiración, meditación y relajación en el aula así como trabajar hábitos posturales saludables de forma sencilla y lúdica. A través de estas técnicas, el propio docente puede regular el clima del aula y poner en marcha unas técnicas u otras dependiendo de las necesidades de la clase, si están dispersos y necesitan atención, si están cansados y necesitan activarse, etc.

Pero el yoga en el aula no es solo para el alumnado… El equipo docente puede aprender estas técnicas y ponerlas en práctica consigo mismo, obteniendo calma, aumentando la paciencia y encontrando el bienestar en su interior. Si el docente se siente bien, esto se trasmite al alumnado y contribuye a que el clima de aula sea de mayor bienestar.

Finalmente me gustaría volver a dar las gracias a Clara por esta estupenda entrevista que nos ha acercado un poco más al mundo del yoga, estoy segura de que os ha encantado.

Nos vemos en el próximo post.¡ Saludos! Gracias por compartir

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